La teca disfruta de muy buena reputación, bien merecida, por su alta resistencia y durabilidad. Presenta una gran estabilidad en ambientes cambiantes, no se agrieta ni se pudre, y resiste a la acción de los hongos, xilófagos e incluso a algunos ácidos. Estas características son las que hacen posible que la madera de teca esté considerada como una de las más valiosas del mundo y goce así de múltiples aplicaciones: Chapas para recubrimientos decorativos Mobiliario y ebanistería Carpintería interior: suelos, frisos, escaleras Carpintería exterior: revestimientos, ventanas Construcción naval: embarcaciones ligeras Puentes: elementos en contacto con el suelo o el agua Tornería: piezas curvadas Recipientes resistentes a los ácidos
